El impacto de lesiones expansivas y eventos hemorrágicos en la circulación ventricular
Un obstáculo común para el flujo del líquido cefalorraquídeo es el crecimiento local de tumores cerebrales o la compresión ejercida por tumores de hipófisis adyacentes al tercer ventrículo. Asimismo, los detritos de sangre originados por un traumatismo craneoencefálico severo, un hematoma subdural extenso o un hematoma epidural agudo bloquean las vellosidades aracnoideas. Estos episodios hemorrágicos alteran permanentemente la capacidad de reabsorción, condicionando una dilatación ventricular secundaria.
