¿Cómo se diferencia la presentación aguda de la variante crónica en pacientes vulnerables?
Un hematoma subdural agudo suele ser el resultado directo de un traumatismo craneoencefálico de alta energía, rompiendo las venas puente de forma inmediata. Este escenario comparte la gravedad de urgencia de un hematoma epidural, requiriendo una craneotomía descompresiva inmediata. Por el contrario, la forma crónica es común en ancianos debido a la atrofia cerebral, manifestándose de forma insidiosa y simulando en ocasiones el comportamiento expansivo que poseen los tumores cerebrales o el deterioro cognitivo de una hidrocefalia no comunicante.
