¿Cómo evoluciona la acumulación de sangre tras un impacto severo?
La causa principal de este cuadro radica en un traumatismo craneoencefálico de alta energía que fractura el hueso temporal e involucra la arteria meníngea media. A diferencia de lo que ocurre en un hematoma subdural, donde el sangrado es predominantemente venoso y de progresión más lenta, la hemorragia epidural eleva la presión de forma exponencial. Si no se realiza una intervención, el crecimiento del coágulo empuja las estructuras cerebrales hacia abajo, derivando en un compromiso vital irreversible.
